Fotogalería. 7 de octubre: tres años del ataque en Israel y de una guerra que ahoga a Gaza | Grupo Animal
Por Soporte
08/10/2026 00:23
El 7 de octubre de 2023 la humanidad no imaginaba la escala de lo que estaba por ocurrir. Las primeras imágenes en Israel mostraban casas calcinadas y kibutz vacíos, huellas iniciales de un espanto que el mundo entero atestiguaría. Eran días de familias buscando con desesperación a quienes no regresaron: aquella mañana, más de 1,200 personas fueron asesinadas y 251 tomadas como rehenes por Hamás y otros grupos armados. En las calles de Tel Aviv aparecieron rostros, nombres y carteles en una espera que parecía no tener respuesta.
Las raíces profundas de esta cíclica y violenta tensión se remontan décadas atrás al mandato británico sobre Palestina ; la partición de 1947; la creación del Estado de Israel y la Nakba de 1948 , así como la Guerra de los Seis Días de 1967, cuando Israel ocupó militarmente la Franja de Gaza y Cisjordania .
Siguieron décadas de intifadas y de intentos políticos frustrados, como los Acuerdos de Oslo en 1993 que le dieron un Nobel de la Paz a Yasser Arafat, Yitzhak Rabin y Shimon Peres . Generaciones enteras quedaron atrapadas entre la promesa de una solución política y la violencia como rutina.
Hace tres años, mientras en ciudades como Tel Aviv el dolor civil se concentraba en las plazas y los kibutz se militarizaban, el gobierno de Benjamín Netanyahu iniciaba la ofensiva a gran escala sobre la Franja de Gaza . La administración israelí justificó los bombardeos incesantes e incursiones en zonas residenciales, hospitales y áreas civiles bajo el argumento de combatir la infraestructura de Hamás y rescatar a los rehenes.
Paralelamente, las operaciones del ejército israelí en Cisjordania se volvieron más letales y constantes; los funerales de jóvenes milicianos y civiles se multiplicaron en campamentos como el de Qalandia , al igual que los rostros de madres llorando a sus hijos. De un lado y del otro de la frontera, la fe, las calles tomadas por las armas, la resistencia cultural y el luto demostraban que el sufrimiento humano compartía los mismos rostros en distintos cuerpos.
Según la Organización Mundial de la Salud y las autoridades médicas locales, actualmente los ataques del ejército de Israel han asesinado a más de 74 mil 200 personas y han provocado lesiones a alrededor de 175 mil.
Hasta mediados de este año, la Unicef contabilizaba al menos 21 mil 700 niñas y niños fallecidos y 1.3 millones de desplazados, además de miles de personas con amputaciones traumáticas. El Banco Mundial y la Unión Europea estiman que la reconstrucción material costará unos 71 mil 400 millones de dólares.
Un acuerdo de alto el fuego a gran escala entró en vigor el 10 de octubre de 2025. Este acuerdo fue promovido por la administración de Donald Trump. Aunque el plan estadounidense buscaba, en teoría, la tregua y la reconstrucción de Gaza, las hostilidades masivas por parte del gobierno israelí disminuyeron, pero la violencia silenciosa, los ataques intermitentes y el bloqueo humanitario no han cesado; se han registrado más de 1,400 muertes posteriores al inicio de este pacto nominal.
Lee: Líbano busca “un acuerdo permanente” con Israel tras casi 8 décadas de conflicto
Tres años después de los ataques a Israel, la población en Gaza subsiste bajo toneladas de escombros e infraestructura colapsada, mientras la atención internacional, saturada por la inmediatez y crueldad de las noticias, empieza a mirar hacia otros lados.
Compartir este archivo, tres años después, no busca narrar el origen del fuego, sino combatir el olvido y la normalización de la catástrofe humanitaria.
Estas fotografías pertenecen a esos primeros meses, cuando el futuro era un terreno aún no previsible ni en temporalidad ni en la dimensión de su crueldad. En ellas habitan el duelo y el miedo, pero también la resistencia de los detalles de la vida común; de las niñeces que juegan entre los muros de Jerusalén Este o de los comerciantes que conviven con las armas alrededor del desastre.
En la guerra, el dolor está en todas partes; solo cambia de rostro, nombre y lugar. La violencia se prolonga tanto que amenaza con volverse paisaje. Se sabe hasta dónde llegó el dolor, pero tres años después seguimos ignorando cuánto tiempo hará falta para que deje de formar parte de la vida.
Fuente: https://grupoanimal.mx/rss-internacional.xml
Por Soporte
Publicaciones Relacionadas


